18 de agosto de 2009

Los dueños siempre pretenden más, y mienten

Las patronales del agro se niegan a pagar impuestos y aspiran a una sociedad a la medida de sus intereses. Van contra el Estado y contra las instituciones constitucionales.

Por la Redacción de Agencia Periodística del Mercosur

Para presionar el gobierno y mantener cautiva de sus discursos al conjunto de la sociedad –con la ayuda invalorable de las corporaciones mediáticas- las patronales del agro, reunidas en la autotitulado Mesa de Enlace, reitera hasta al hartazgo frases que ocultan la verdad. Una de sus declamaciones preferidas es “hasta ahora, en las conversaciones con las autoridades gubernamentales, nunca conseguimos nada”.

Días pasado, el diario Página 12, de Buenos Aires, dio cuenta de las falsedades proclamadas por los capos del cártel sojero de Argentina: “fueron 47 las medidas oficiales que cedieron beneficios al campo, que sumados a los distintos gastos de la administración nacional y los créditos subsidiados destinados al sector, arrojan una cifra de 21.739 millones de pesos en 15 meses (a unos 3,80 pesos por dólar, a la fecha). Los datos forman parte de un informe que preparó la ministra de Producción, Débora Giorgi, para la presidente (Cristina Fernández). Reducción de retenciones (impuestos a las rentas extraordinarias por exportaciones), plan ganadero, aportes a las economías regionales, subsidios por sequía, créditos a tasa blanda y compensaciones y estímulo a la producción son algunos de los beneficios otorgados en poco más de un año, prácticamente desde el inicio mismo del prolongado conflicto por las retenciones móviles, en marzo de 2008” .

“Sólo sumando las rebajas de retenciones a granos, productos frescos y lácteos, el Gobierno benefició al sector con una desgravación impositiva de 1010 millones de pesos. Desde abril de 2008 el sector recibió por diferentes políticas, transferencias por 9373 millones de pesos y por subsidio de tasas de interés, 5953 millones. Un total de 15.326 millones de pesos en ocho meses, el 62 por ciento de lo que recaudó el Estado en materia de retenciones agropecuarias. En total, desde el inicio del conflicto el Tesoro destinó al sector agropecuario 21.739 millones de pesos”, añadió el rotativo porteño.

El listado de medidas que elaboró el ministerio de la Producción consta de siete páginas que contienen 19 ítems, con 47 medidas a favor del sector agropecuario. Lo que sigue es un resumen de las principales medidas y políticas para el sector.

Baja de retenciones. Los derechos de exportación de trigo se redujeron de 28 por ciento a 23 y los del maíz, de 25 por ciento a 20 en noviembre pasado. El costo fiscal de esta medida fue de 550 millones de pesos, contabilizando las ventas externas procesadas hasta el 30 de junio último. También se redujeron un 50 por ciento las retenciones a frutas y hortalizas, lo que significó una resignación del fisco en el período mencionado de 160 millones de pesos. La eliminación de las retenciones a la exportación de leche en polvo tuvo un costo fiscal de 300 millones de pesos.

Sequía. En 2008, el Ejecutivo dispuso 285 millones de pesos para apoyar directamente a los productores para cubrir costos de reimplantación de cultivos y pérdidas por mortandad de animales, destinados a las nueve provincias afectadas. Más otros 12 millones por otros eventos climáticos, como heladas, granizo y exceso de lluvias. En 2009 se declaró la emergencia agropecuaria y se destinaron 1.700 millones de pesos para ayudar a productores trigueros y de ganado con subsidios directos, diferimientos impositivos y refinanciación de pasivos.

Leyes de aportes de fondos a economías regionales. En total se destinaron 505 millones de pesos para fondear la Ley Algodonera , que alcanzó a 23 mil productores; la Ley Forestal , con más de 2.000 productores beneficiados; la Ley Nacional del Tabaco, que llegó a 30 mil productores; la Ley Ovina y el Plan Frutihortícola Nacional.

Fondo de Promoción de Economías Regionales. Es un plan acordado con los gobernadores provinciales que premia a los productores que aumenten su competitividad con una rebaja de las retenciones a la exportación del 50 por ciento. Hasta ahora se destinaron 2.230 millones de pesos a las provincias de Misiones, Mendoza, San Juan, Chaco, La Pampa, Santiago del Estero y Tucumán.

Compensaciones lácteas. Desde mediados de 2008, el precio internacional de los lácteos cayó más del 50 por ciento. Desde entonces, los productores vienen reclamando que el Estado se haga cargo de la diferencia entre el precio de venta y sus costos. En total, el fisco lleva gastados 560 millones de pesos para “salvar” los tambos. De ese total, destinó 300 millones con el subsidio de 10 centavos por litro a los productores de menos de 3.000 litros diarios. Luego se sumaron 60 millones más para los productores más pequeños. Y en marzo último, otros 200 millones de pesos para cría de terneros machos overos de tambo.

Plan Ganadero Nacional. El plan elaborado por el INTA benefició a 10 mil productores de ganado con 223 millones de pesos en 2008 y 135 millones este año. Además, se sumaron 400 millones de pesos para el estímulo a la producción de novillos pesados. La ley establece el beneficio para quienes faenen ganado de más de cuatrocientos kilogramos.

Créditos subsidiados. El Banco Nación implementó desde el año pasado distintas líneas de crédito con tasas subsidiadas por la Secretaría de Agricultura para siembra, cosecha, prefinanciación de exportaciones y compra de maquinaria agrícola. Hasta el 30 de junio último se otorgaron por este medio 7.213 millones de pesos. El sector agropecuario acaparó en los últimos doce meses el 60 por ciento de los créditos a Pymes del banco oficial.

Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar. La nueva subsecretaría aporta mejoramiento tecnológico y de condiciones de comercialización para las explotaciones familiares. Además, apoya obras de infraestructura de predios y comunitarias. Desde su creación a mediados de 2008, lleva gastados 402 millones de pesos. Los dos principales programas son Proinder y Prodernoa.

Créditos internacionales. En 2008 el Estado pidió 1.080 millones de pesos al Banco Mundial, que destinó íntegramente al sector agropecuario. Fundamentalmente, al programa Prosap, que se ocupa de infraestructura rural y servicios agropecuarios.

Subsidios al gasoil. Del total de los fondos que utilizó el Estado en los 15 meses que relevó el informe, el Ministerio de la Producción estimó que 1.505 millones de pesos se utilizaron para el sector agropecuario y de transporte de carga para el agro.

INTA y Senasa. El Ejecutivo agregó al presupuesto de estos dos entes destinados al sector agropecuario 1.280 millones de pesos. INTA y Senasa son los dos organismos que están más cerca de los productores, pues cuentan con oficinas en todo el país. Trabajan en la transferencia de tecnología, capacitación y otros servicios destinados a aumentar la productividad del sector.

Maquinaria agrícola. En varias oportunidades la Mesa de Enlace se mostró como representante de los empresarios de maquinaria agrícola. El año pasado el Tesoro emitió bonos por 977 millones de pesos, que distribuyó entre las empresas fabricantes de máquinas para el agro. Los bonos que se entregan equivalen al 14 por ciento de la facturación de cada empresa. Los empresarios pueden utilizar estos bonos para cancelar impuestos o los pueden comercializar en una entidad bancaria.


7 de agosto de 2008

ADEMÁS DE LAS RETENCIONES


En un tema que tiene en vilo a los argentinos desde hace más de tres meses, la conducción del INTI se ha involucrado, tratando de poner en perspectiva el conflicto entre los intereses generales y los intereses de los diversos actores que tienen que ver con la producción agropecuaria.

En nuestros documentos, por lo tanto, hemos señalado la tremenda incidencia distorsiva que tiene la presencia del capital financiero como arrendatario, así como los cuasi monopolios en la provisión de semillas o herbicidas o fertilizantes, o la enorme concentración en la exportación de granos.

Creemos haber destacado que hay un largo camino a recorrer, además de discutir los niveles de retenciones, para poder decir que la estructura de producción y comercialización de granos tiene facetas de mínima equidad e igualdad de oportunidades entre los actores actuales o futuros.

La cuestión, sin embargo, no se agota allí. Aunque se ordenara ese espacio, ¿estaremos conformes con vincularnos al mundo como proveedores de materias primas agropecuarias?

Desde el INTI, al menos, la respuesta es no. Rotundamente no.

Cambiarían algunas cosas si los productores agropecuarios auténticos pudieran tener adecuada rentabilidad en cualquier región y en cualquier rubro, pero no las suficientes. A esa condición debe agregarse una industria de transformación de las materias primas del campo, que tampoco se limite a incorporar el muy modesto valor agregado por la producción de aceite en bruto o por moler el trigo para hacer harina.

Un país lechero líder no se queda en la leche en polvo o en el queso standard. Hace quesos especiales, concentra las proteínas contenidas en el suero de queso, extrae de allí lactoferrite.

Un país con ganado vacuno, que sea líder, no exporta solo cueros semiterminados y cortes especiales. También produce ácidos grasos, globulinas y otros productos de la sangre, aminoácidos de los huesos, marroquinería de primera.

Un país avícola líder, no solo exporta pollos enteros o sus cortes. Produce biogás con todos los residuos de cama de pollos; aprovecha las vísceras y las plumas para hacer concentrados proteínicos con los cuales alimenta peces, que aumentan la oferta de carnes.

Y más y más. Y todo eso lo hace cerca de donde produce la soja, el maíz o el trigo. No lo hace mirando hacia el océano, con una actitud extractiva, que pone el centro técnico de la cadena de valor en la disponibilidad de tierra, mas allá – mucho mas allá – que la disponibilidad de inteligencia.

De esa manera se construye tejido agroindustrial y tejido social. Se convierte a la desocupación y a la pobreza en hechos del pasado. Se rompe con la dependencia de los monopolios exportadores. Todo eso. Pero además, se construye un vínculo integral entre la tierra y la industria, en el cual incursiones como las del capital financiero sembrador de soja, con su actitud puramente especulativa, pierden sentido primero y relevancia después.

Hay algunos ejemplos aislados en el país de esta asociación virtuosa. Algunas industrias lecheras de Rafaela; alguna industria de chacinados cerca de Rosario. Pero es bien poco y aún en esos casos hay todavía margen para aumentar la integración de la cadena.

Queremos ayudar a instalar esta mirada productiva, sin la cual difícilmente podamos tener una sociedad equilibrada. Para ello, más que discursos, creemos en la acción. Por eso estamos llamando a concurso de estudios de prefactibilidad de la industrialización local de granos, en los términos que se describen en la convocatoria que se incluye en esta edición (ver página 5).

Como allí se verá damos peso central a la industrialización integral en la zona de producción, a la valorización de los subproductos o los desechos, al medio ambiente y a la ocupación. No damos prioridad a los estudios de mercado. Metodológicamente, estamos convencidos que una industria eficiente que le agregue valor a los frutos de nuestra tierra es inexorablemente fuerte en el mercado. Por lo tanto, esto lo podremos ver después, con calma.

No puede ser apenas un sueño que nuestro futuro deje de depender de la cotización de los granos en Chicago; que a su vez depende de la especulación financiera de gente que nunca conoceremos y que nunca verá siquiera una planta de soja. No puede ser que nos conformemos con tan poco como alcanzar un nivel de retenciones que permita a 100.000 productores seguir construyendo departamentos con sus ganancias; que difícilmente alguien ocupará en su totalidad; mientras a miles de kilómetros de aquí crecen los pollos o los cerdos criados con nuestro maíz y nuestra harina de soja; se producen los equipos de biogás y el biogás que no tendremos; se obtienen los derivados proteínicos y farmacéuticos que nuestros técnicos saben obtener, pero nunca podrán fabricar, porque el señor Cargill los dejó sin la materia prima, o el señor Monsanto los tiene atados con sus patentes.


Por Ing. Enrique Martínez
Presidente – INTI
presidencia@inti.gov.ar

Fuente: Publicación Mensual “Saber Como Nº 66”
Ver: http://www.inti.gov.ar/sabercomo/sc66/inti1.php

22 de julio de 2008

Qué país


Por Eduardo Aliverti


Lo que pasó el jueves no pasa en absolutamente ningún lugar de este mundo. Es válido empezar por ahí, porque sirve de referencia para el análisis global.

Que un vicepresidente vote en contra de su gobierno; que lo haga a seis meses de iniciado éste; que lo ejecute en una instancia crucial para la suerte de la fuerza que integra; que no sólo no haya tenido la ética de renunciar , sino que porte la amoralidad de decirle a su compañera de fórmula que aquí no ha pasado nada y que quiere seguir a su lado hasta el 2011; que el conjunto de los periodistas de la Patria Mediática , siempre horrorizados por la prostitución ideológica de “los políticos” y alucinados con Borocotó hasta ayer nomás, rescate casi sin eufemismos los huevos que tuvo Cobos... Borges y Groucho Marx hubieran quedado boquiabiertos. Haber cruzado este límite surrealista es la pauta de la monumentalidad de los errores del Gobierno y de la magnitud del enemigo. Dijo un funcionario kirchnerista: “La primera vez que tocamos intereses concretos del poder, del poder real, lo único que se nos ocurrió fue enfrentarlos con el bombo y la marcha peronista. Así que nos pasó lo que nos tenía que pasar ”.

Esa primera persona del plural es un elemento muy interesante. De qué hablan algunos cuando hablan de nosotros. Y de qué hablamos muchos de nosotros cuando nos referimos a ellos. Cuando desde el oficialismo citan el nosotros, lo hacen munidos de un sentido marcadamente excluyente, que se reserva la apropiación pero sobre todo las consecuencias de toda victoria, derrota, disposición o gesto político. Esa es en verdad la soberbia preocupante. Ese desprecio acerca de que las decisiones que toman, o la forma de implementarlas, no los afecta solamente a ellos, sino al grueso de quienes ellos dicen representar con dirección progresista. Y en analogía, tras el Waterloo del jueves, se escucha a muchos progres que pasan la factura por el número de estropicios oficialistas. Todo lo que se reprocha es cierto. Que se jodan por aliarse con radicales, que tienen el invicto histórico de terminar , siempre, traicionando. Que se jodan por haber apostado a la estructura mafiosa de los barones del conurbano. Que se jodan por no haber abierto el juego por afuera del PJ. Que se jodan por la admirable ingenuidad de mandar el proyecto al Congreso. Que se jodan por apoyarse en la burocracia de la CGT y no darle personería a la CTA. Que se jodan por su estilo capanga de conducción. Que se jodan por no profundizar la afectación de otros bloques de la clase dominante y acabar sin pan y sin torta. Todo correcto. Pero resulta que a la par del kirchnerismo se jodió, precisamente, la muy tibia posibilidad de seguir avanzando en un modestísimo proceso de pequeños cambios que es, al fin y al cabo, el paso tolerable para esta sociedad. Ahora la salida es posible claramente por derecha, por lo peor de la derecha, y lo que se jodió está lejos de ser sólo el kirchnerismo. ¿Dónde ponemos el no- sotros, entonces, y dónde el ellos?

Alguna parte de esa lógica de escupir para arriba, sin reparar o sin que importe que el salivazo caiga en un radio mucho más amplio que el de origen, tal vez les quepa a algunos de los que hoy creen, de buena fe, que el jueves ganó “la democracia”, o “la moderación”, o “el consenso”. O la buena fe, justamente. Alguien, pocos, varios de quienes no soportan a este Gobierno, o de quienes frente al conflicto puntual decidieron estar enfrente, deben haber dudado del sincero corazón de Cobos cuando a las pocas horas de votar se trepó al auto para recoger la adhesión chacarera. Debe ser un hallazgo o hecho psicológico de fuste que al rato de vivir el momento más difícil de la vida uno ande feliz por las rutas argentinas, mostrándose para la foto. Tiene que haber generado algo en la gente de buena fe verlo a Llambías cantando la marcha peronista con Luis Barrionuevo (igual que verlo a Saadi votando el proyecto oficial, nadie dice lo contrario). Alguno debe haber capaz de conmoverse un poquito por haberle llamado “dictadura” al único oficialismo del mundo cuyo vicepresidente le vota en contra y lo hiere de muerte, quizás, porque terminó siendo que semejante dictadura es tan torpe que ni siquiera tenía información de lo que podría ocurrirle en el Congreso.

Cupo recordar por estos días una definición de Gramsci: Es hegemonía cuando una clase, o fracción de una clase, logra convencer al resto de las clases, o fracciones de clase, de que sus intereses particulares son los intereses generales. Eso, exactamente eso, es lo que acaba de (volver a) consumarse en la Argentina. Pero no en la madrugada del jueves. Y ni siquiera desde marzo último, cuando en la conjunción de los desatinos gubernamentales, y el aprovechamiento de ellos por parte de la fracción gauchócrata-mediática, comenzó a tejerse el entramado que Julio Cobos coronó con la teatralización de su cinismo supremo. Esto viene y se repite desde hace más de 30 años. Es la victoria de las patronales de los milicos. Son los 30 mil desaparecidos para que se haya logrado juzgar y encarcelar a los genocidas, pero no revertir la fenomenal derrota política que supone el terror de las clases medias y populares a cualquier vía de tímidos cambios alterativos del humor de los privilegiados. Cobos y los pusilánimes que priorizaron sus hectáreas, sus chacras, la tranquilidad del vermucito y la siesta cuando vuelven al pago, la defensa falsa del funcionamiento institucional para que la coreografía periodística los ampare, traicionaron acuerdos políticos de circunstancia. Fueron infieles, pero no desleales. Debajo de la superficie –o bien arriba, en realidad– respetaron a rajatabla su cuadro de valores ideológico: no apartarse jamás de los que estarán siempre, de los que tienen la plata del poder verdadero. Los demás van y vienen, llámense Kirchner o como sea. Los Llambías y los Miguens no. Ellos están siempre. Ellos y el tilingaje que quiere ser como ellos y nunca lo será. Los pobres y el medio pelo que piensan con la cabeza de los ricos son el reaseguro de esta gente.

Ganaron otra vez, aunque en esta oportunidad no corresponde felicitarlos porque la mayor y mejor parte del trabajo la hizo el Gobierno. Les resta la rearticulación de sus fuerzas políticas y entronizar al Menem Blanco, que bien podría ser el propio Cobos, ahora que es el héroe nacional de la gran familia argentina. Los rentistas agrarios, los periodistas del sentido común, la Sociedad Rural , Lilita, Monsanto, las patrullas troscas que les proveen cotillón, Duhalde, los radicales, Macri. Es eso. No hay comandos civiles, ni grupos de tareas ni ninguna de las afiebradas fantasías con las que Kirchner tiró sus últimos manotazos.

El golpe es la repetición de la derrota cultural. Ese sí. Terminan de concretarlo. Que cada quien se haga cargo de la parte que le toca.

10 de julio de 2008

¿CÓMO FUNCIONAN LAS RETENCIONES?


En condiciones de libre mercado, un productor argentino de alimentos tiene 2 opciones:
1- Exportar (a precio internacional)
2- Vender al mercado interno

Por lógica, el empresario elegirá la opción que le genere más ganancia.
Si el gobierno no interviene cuando el precio internacional es mayor que el local:

Los argentinos, para abastecernos, deberíamos pagar el precio internacional. De lo contrario, el empresario exportaría toda su producción.



Ahora bien, si el gobierno le cobra retenciones al exportador, este recibe:
precio internacional menos la retención
Con esta nuevas condiciones, las opciones del empresario son:
1- Exportar (a precio internacional - retenciones)
2- Vender al mercado interno

Ante esta situación, los argentinos ya no tenemos que pagar al empresario el precio internacional, sino el precio internacional menos las retenciones…

Con la aplicación de RETENCIONES:







Pero esto no es lo único que hace el gobierno para mantener los precios de los alimentos…
Parte de lo recaudado por retenciones lo destina a subsidiar los precios internos, para bajar aún más los precios al consumidor argentino.
Esto lo hace a través de las COMPENSACIONES…

Efecto de las
RETENCIONES + COMPENSACIONES:










Esta situación se ve reflejada en las góndolas de los supermercados?
Para comprobarlo me tomé el trabajo de buscar cuánto valen los productos argentinos en Uruguay.

Lo normal es que valgan alrededor de un 20% más, por los costos de transporte y comercialización…

Los siguientes productos
NO TIENEN RETENCIONES

Productos que no tienen retenciones

Diferencia entre Argentina y Uruguay
Productos que no tienen retenciones Dif. entre Argentina y Uruguay
Arroz 7%
Arvejas 22%
Puré de Tomate 24%
Duraznos en Almíbar 25%
PROMEDIO DE PRODUCTOS SIN RETENCIONES 19%



Si el sistema de RETENCIONES funciona correctamente, los productos sobre los cuales se cobran deberían valer en Uruguay bastante más que en Argentina.
Estos productos, sobre los cuales se cobran retenciones cuestan, en promedio, un 149% más en Uruguay que en Argentina.

Resumen

Productos que tienen retenciones
Diferencia entre Argentina y Uruguay

Carne 99%

Cereales para Bebés 102%

Aceite 174%

Harina 222%

PROMEDIO DE PRODUCTOS CON RETENCIONES 149%


Comparando: Los productos que no tienen retenciones cuestan en Uruguay 19% más que en Argentina.
Los productos que si tienen retenciones cuestan en Uruguay un 149% más que en Argentina.
Por lo tanto la política de retenciones que, como vimos, evita el traslado de los precios internacionales a los argentinos, es una política justa que defiende el bolsillo de todos y, en especial, de los que más lo necesitan.
Fuentes: Supermercados de Argentina:
www.cotodigital.com.ar
www.disco.com.ar

Supermercado de Uruguay:
www.devoto.com.uy

Pagos de compensaciones por parte del gobierno:
www.oncca.gov.ar

8 de julio de 2008

El oro verde de los campos brilla como nunca


Para convencer a los últimos diputados necesarios para apoyar el dictamen oficial, el presidente de la Comisión de Agricultura les mostró un informe que demuestra que todos los productores de soja ganan mucho más que antes del aumento de las retenciones.

Por Roberto Navarro

El bloque de diputados del Frente para la Victoria discutió los detalles del proyecto que elevó a las comisiones de Agricultura y Hacienda con los números en la mano. Cuando faltaban unos pocos votos para que el borrador contara con los miembros necesarios para asegurarse el dictamen por la mayoría para ser tratado en la cámara, el presidente de la Comisión de Agricultura, Alberto Cantero, convenció a los últimos en sumarse a la posición oficial mostrándoles el fuerte crecimiento de la rentabilidad de la soja. PáginaI12 tuvo acceso al informe elaborado en la Secretaría de Agricultura en base a datos de Márgenes Agropecuarios, la publicación de mayor circulación dentro del sector, que utilizó el legislador. Con el precio del cierre del martes, con la oleaginosa a 579 dólares en Rosario y las retenciones en el 48,18 por ciento, un productor de 200 hectáreas del sudeste de Buenos Aires ganaba un 38 por ciento más que en octubre último, en el momento de la siembra. Si además accedía a la compensación de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, terminaba obteniendo un 99 por ciento más que al sembrar. Traducido a dinero: sembró con la expectativa de ganar 142.700 pesos, pero si vendió el martes ganó 202.642 pesos y si reclama la compensación terminará embolsando 260.775 pesos.

Cantero y las principales espadas del bloque oficial demostraron en el recinto que todos los productores de soja del país, independientemente del tamaño de la explotación y de la región en que se encuentren, ganan mucho más en la actualidad, pese al aumento de las retenciones, que en el momento en que sembraron el año pasado. “Se acabó la hora de los discursos, hablemos con los números en la mano”, señaló Cantero, frente a un grupo de diputados. La afirmación se daba horas después del cierre de los mercados internacionales, que marcaban un nuevo record para el precio del grano en discusión. En Chicago llegó a poco más de 600 dólares; en Rosario, arriba de 580 dólares.
Según afirman los principales voceros del bloque oficial, en las varias reuniones que mantuvieron con los dirigentes agropecuarios, los líderes del campo fueron reacios a mostrar datos sobre costos y rentabilidades, manifestando que existen “innumerables costos según las características de las explotaciones”. La opinión de Cantero, productor agropecuario, es que “la principal variable es el rinde por hectárea; la segunda, la distancia al puerto: y las dos fueron tomadas en cuenta por la resolución oficial”.
El informe que maneja el diputado contiene el cálculo de un campo de 200 hectáreas (todos los ejemplos tomados son de esa superficie) en Santiago del Estero, una de las zonas de menor rinde del país. En este caso, con el precio del martes, esa explotación dejaba una rentabilidad de un 40 por ciento superior a la de octubre de 2007. Pero recibiendo las compensaciones por tonelaje y zona extrapampeana, la diferencia a favor llega al 152 por ciento. De 76.677 pesos que esperaba ganar, si vendió su cosecha el martes cobró 107.970. Y si reclama las compensaciones obtendrá 193.555 pesos.
El informe aclara que los cálculos están realizados de manera de evitar cualquier sobreestimación en la rentabilidad actual. Y explica que “se tomó el caso en que el productor no es dueño de la maquinaria agrícola y paga un 20 por ciento por encima de los costos del contratista en servicios de labranza y cosecha. Se utilizó el rinde esperado en el momento de la siembra y no el realmente conseguido, que, en la inmensa mayoría de los casos, fue superior. Todos los costos fueron tomados a su valor de reposición y no los que realmente se pagaron. Se usó el caso de un productor que no combina cultivos, lo cual no es común, lo que subestima fuertemente los ingresos”.
Si bien los diputados por Entre Ríos no apoyaron el dictamen oficial, en el bloque se habló de la rentabilidad de los productores de la provincia más belicosa desde que se desató el conflicto. En una pequeña explotación sojera entrerriana se consiguió una ganancia 25 por ciento superior a la esperada en la siembra. Agregadas las compensaciones, la rentabilidad es un 82 por ciento mayor. Se pasó de 153.100 pesos esperados a 190.900 ganados. Más las compensaciones se llega a 255.895 pesos.
En el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe los rindes se acercan a las 4 toneladas por hectárea y esa superficie llega a pagarse más de 15 mil dólares. Una explotación de 200 hectáreas consiguió vendiendo esta semana un 28 por ciento más que lo que esperaba al sembrar. Por 200 hectáreas, un pequeño campo, en octubre se estimaba una rentabilidad de 264.500 pesos. Al venderlo el martes se consiguieron 339.160 pesos. Cuando reclame las compensaciones completará 432.124 pesos.


La ganancia

Márgenes de explotación de soja esperados a la siembra y obtenidos a la cosecha, en dólares por hectárea para un campo de 200 hectáreas.

Octubre 2007

Junio 2008

Variación

C/compensación

Variación

Norte de Bs. As./Sur Sta. Fe

433

539

+ 24%

708

+ 63%

Sur E. Ríos

252

302

+ 20%

419

+ 66 %

Sur Córdoba

255

321

+ 26 %

437

+ 71 %

Oeste Bs. As.

359

460

+ 28 %

618

+ 72 %

Salta

171

202

+18 %

390

+ 127 %

Sudoeste Bs. As.

182

215

+ 18 %

302

+ 66 %

Sudeste Bs. As.

234

310

+ 33 %

427

+ 83 %

Fuente: Márgenes Agropecuarios


Márgenes de primera

Ingresos y costos involucrados en el cálculo de los márgenes de la soja de primera, para la zona del Norte de Buenos Aires/Sur de Santa Fe

Al momentode Siembra

Al momento de Cosecha

Variación

Ingreso Bruto (USD/ha)

782

999,6

27,8%

Gasto de comercialización (USD/ha)

112,4

147,3

31,0%

Ingreso Neto (USD/ha)

669,6

852,4

27,3%

Costos y gastos totales (USD/ha)

348,3

444,1

27,5%

Costos totales (que no incluyen gastos de comercialización) en USD/ha = 1+2+3+4

235,9

296,8

25,8%

1.-Labranzas (USD/ha)

54,7

64,7

18,3%

2.-Agroquímicos y fetilizantes (USD/ha)

87,7

136,6

55,8%

Glifosfato

17,6

29,6

68,2%

2,4 D 100%

2,5

2,9

16,0%

Fosfato monoam.

23,8

48,4

103,4%

Roundup max.

15

23,9

59,3%

Lorsban 48 E

8,4

8,4

0,0%

Cipermetrina

0,8

0,8

0,0%

Endosulfan

0

0,0

0,0%

Opera

17,5

20,5

17,1%

Metsufuron metil

0,3

0,3

0,0%

Decis Forte

1,8

1,8

0,0%

3.-Semilla + inoculante + fungicida(USD/ha)

38,8

45,5

17,3%

Semilla RR

33,6

40,3

19,9%

Inoculante+Fung b200

5,2

5,2

0,0%

4.-Cosecha (USD/ha)

54,7

50,0

-8,6%

MARGEN BRUTO

433,7

555,6

28,1%


Notas:
1 Sumándole la compensación por menos de 750 toneladas el margen bruto se eleva a 724 dólares la hectárea, un 65,3 por ciento más que en el momento de la siembra.
2 Los costos de cosecha al momento de siembra (Octubre de 2007) son los esperados, mientras que los costos a cosecha (Mayo/Julio 2008) son costos efectivos, por ello en ciertos lugares la evolución de este costo se vuelve negativa. Como puede notarse entonces, se sobreestimaron costos de cosecha en el momento de siembra.
3 El precio utilizado para el momento de la cosecha es del martes 1o de julio, en el mercado local, 579 dólares. La retención de ese día fue 48,18 por ciento. Total 300 – 6 dólares de impuesto de puerto: 294USD por tonelada. El rinde de 34 quintales.

7 de julio de 2008

Charla con Salvador Treber


El próximo jueves 10 de julio a las 18 horas en el salón del Concejo Deliberante de Córdoba (Pasaje Comercio) ubicado entre las calles Rioja y Humberto 1º a la altura de la cañada, tendrá lug ar la conferencia del Dr. Salvador Treber sobre el tema " LA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA Y LA DISTRIBUCION DE LA RIQUEZA" organizada por la MULTISECTORIAL del mismo nombre. Pedimos invit ar a vuestros compañeros y amigos a esta conferencia que será de gran utilidad p ar a profundiz ar el tema de las retenciones móviles.

6 de julio de 2008

Las retenciones a las exportaciones y el conflicto del campo


Una contribución del Ateneo Arturo Jauretche para esclarecer el debate e indagar en un problema que nos involucra a todos

El detonador del conflicto

El 11 de Marzo de este año, el Gobierno anunció la implementación de un esquema de retenciones móviles a las exportaciones de granos y oleaginosas, que en lo inmediato significaban un aumento del 35 al 40%.

A continuación de ello, desde el conjunto de las Representaciones Gremiales agropecuarias, desde diversos medios de comunicación, y desde varios sectores políticos de la oposición, surgieron declaraciones y acciones rechazando la medida.

En numerosas localidades del interior del país surgieron protestas de productores, alineados o no con sus entidades representativas.

Ello derivó en cortes de ruta, llamado al lock-out, al desabastecimiento de los centros urbanos, y finalmente al “paro por tiempo indeterminado”.

Cacerolazos en la Ciudad de Buenos Aires y otros puntos del país ocurrieron -según los medios- “espontáneamente”, en apoyo del “campo”.


¿Qué se sabemos sobre el conflicto?

En torno al tema de las retenciones, la situación del campo, el lock-out y las políticas del gobierno, se dicen y se han dicho enormes cantidades de opiniones y análisis. Mucho de lo que se dice se plantea como verdad absoluta e indiscutible. Algunas de esas afirmaciones son:

Las retenciones son un impuesto “distorsivo”

El campo es quien más trabaja para el país

El campo es quien mayor esfuerzo hizo en estos años de recuperación económica

El campo ya paga un montón de impuestos

Si la soja se exporta casi en su totalidad, entonces debiera tener menores retenciones

Es injusto que se hayan aumentado las retenciones después de que los productores hubieran sembrado

En el campo hay mayoría de chacareros y pequeños productores, la llamada “oligarquía” es un mito

Vamos a ver qué son las retenciones y luego a examinar punto por punto esta breve lista de afirmaciones que solemos escuchar con mayor frecuencia

¿Qué son las retenciones?

Las retenciones son un impuesto a las exportaciones, en este caso de granos, oleaginosas y derivados.

Este impuesto capta una parte de la renta de la tierra, y en este caso de la renta extraordinaria motivada por los altos precios internacionales. No es lo mismo que los aportes sobre salarios o que el impuesto a las ganancias.

Las retenciones, por ser un impuesto al comercio exterior, es recaudado por el Estado Nacional. Ello es así desde que se promulgó la Constitución Nacional de 1853, estableciendo que las aduanas son Nacionales. Así se derogaba el privilegio de las provincias portuarias –Buenos Aires fundamentalmente- que definían y captaban para sí todos los tributos del comercio exterior.

Por esto, no es lo mismo que si el Gobierno” un día viene y me saca el 40% de mi sueldo”

¿Qué efectos tienen las retenciones?

Las retenciones desacoplan el mercado interno de las bruscas variaciones de los precios internaconales. De esta manera apuntan a preservar el poder de compra de los ingresos de la población.

Las retenciones, según los diferentes porcentajes para diferentes productos, estimula o desalienta que tales o cuales cultivos predominen sobre otros. De esta manera apuntan a diversificar la producción y combatir el monocultivo.

Entonces, las retenciones a las exportaciones agropecuarias son un instrumento legítimo, que el Estado puede y debe utilizar, en virtud del mandato democrático de cada Gobierno, para regular el impacto de la volatilidad de los mercados internacionales, y resguardar al mercado interno –a los argentinos- de sus efectos no deseados, como la inflación y la escasez de oferta de ciertos productos.

¿Cómo se relacionan?


¿Si aumenta sideralmente el precio de la soja?

¿Y si también aumentan los precios del resto de las producciones agropecuarias?

Efecto regulatorio de las retenciones

Las retenciones son un “impuesto distorsivo”

Respuesta: CORRECTO

Son distorsivas en el sentido de que introducen una “distorsión” en el funcionamiento del mercado.

En el mismo sentido, todos los impuestos son distorsivos.

Quienes sostienen esta posición suponen que “los mercados”, librados de toda intervención definirían por sí sólo la mejor manera de producir y consumir los bienes y servicios en una sociedad. Es decir, que el estado debe intervenir poco o nada.

En el mismo sentido también sería “distorsivo”:

Que el Estado provea educación pública: distorsionaría el “mercado” de los “servicios educativos”

Que el Estado provea salud pública en sus Hospitales: distorsionaría el “mercado” de los “servicios de salud”

Toda intervención pública distorsiona, de algún modo, lo que sería la utopía del libre funcionamiento de los mercados, que casi nunca son ni libres, ni de competencia perfecta

El “Campo” es quien más produce para el país

Respuesta: FALSO

El sector agropecuario, que tiene una gran diversidad de actores y de producciones (no sólo ganado vacuno, soja, trigo y maíz), es una parte importante de la economía, pero no es la fundamental, ni tampoco el sector más importante que produce y agrega valor. Veamos:

El sector agropecuario, que tiene una gran diversidad de actores y de producciones (no sólo ganado vacuno, soja, trigo y maíz), es una parte importante de la economía, pero no es la fundamental, ni tampoco el sector más importante que produce y agrega valor. Veamos:

El PBI (Producto Bruto Interno) de la Argentina, en el último año (2007) fue de 359.189 millones de pesos (*)

El Sector agropecuario (agricultura, ganadería, caza y silvicultura) aportó 19.030 millones de pesos

Esto representa el 5,3% de la economía nacional

Es decir, de cada 100 pesos de bienes y servicios que se venden en Argentina, para consumir o para invertir, sólo 5,3 $ provienen del “campo”

El “Campo” es quien mayor esfuerzo hizo en estos años de recuperación económica

Respuesta: FALSO

En principio, al crecimiento y la recuperación Argentina aportamos todos, especialmente quienes, desde los lugares más empobrecidos y golpeados por la crisis, buscaron la salida del trabajo, y la organización comunitaria para atender la emergencia social.

Pero en lo económico tampoco: el PBI de la Argentina, entre 2002 y 2007, creció un 52,7% (*)

Pasó de 235.235 millones de pesos, a 359.189 millones: una diferencia de 123.953 millones de pesos

El sector agropecuario pasó de aportar 14.369 millones de pesos, a producir 19.030 millones: una diferencia de 4.660 millones

Es decir, que el “campo”, aportó el 3,76% del crecimiento económico global habido entre 2002 y 2007

El “Campo” ya paga un montón de impuestos como para que ahora le pongan retenciones

Respuesta: FALSO

Se dice que las retenciones afectan la rentabilidad del sector agropecuario, es decir, sus ganancias. Pero ¿cuánto paga de Impuesto a las Ganancias el “campo” en relación a su importancia económica? Veamos.

En 2007, del total del Impuesto a las Ganancias, el sector agropecuario aportó 1.170 millones de pesos: el 4 %

En cambio, la industria pagó 9 mil millones, que representa el 35 %

Pero, en cuanto al valor agregado, el sector agropecuario representa –según vimos- el 5,3 % del PBI Argentino, y la Industria el 18,6 %

Como el valor agregado de un sector es la suma del pago de salarios más las ganancias del empresario. Y según datos de la AFIP el agro emplea menos gente y les paga menos en promedio que la industria…

Entonces, la proporción del valor agregado que es ganancia del empresario es mucho mayor en el campo que en la industria.

Esto significa, entre otras cosas, que el “campo” evade mucho más

Si la soja se exporta casi en su totalidad, entonces debiera tener menores retenciones

Respuesta: FALSO

Por lo que vimos sobre el efecto de las retenciones en la producción y los precios, el Estado puede y debe intervenir, en virtud de la legitimidad democrática del Gobierno electo, y en función del desarrollo nacional, armónico y equilibrado.

Aunque la soja no sea parte del consumo Argentino, su contínuo y sostenido avance en la superficie que año a año se siembra es un problema.

Cada hectárea adicional que se siembra con soja, es una hectárea menos que hay para dedicarla a otros cultivos, a la ganadería o a la lechería

El monocultivo de soja sobre deteriora la tierra, y requiere crecientes cantidades de fertilizantes y herbicidas.

El monocultivo de soja disminuye la diversidad actividades agropecuarias, limita la oferta agroindustrial y destruye empleo rural

Consideremos el siguiente conjunto de 18 cultivos: alpiste, arroz, avena, cebada cervecera, cebada forrajera, centeno, maiz, mijo, sorgo, trigo, cartamo, girasol, lino, mani, soja, algodon, y porotos

En 1979/1980 se sembraron con ellos 20,7 millones de hectáreas, y el 8% fue de soja

En 2006/2007 se sembraron 31,3 millones de hectáreas, el 52% fue de soja

En 1979/1980 se dedicaron a otros cultivos que no eran soja 18,5 millones de hectáreas

Pero en 2006/2007 esa superficie se redujo a 15,2 millones de hectáreas

En 26 años la superficie dedicada al conjunto de cultivos mencionado arriba, aumentó un 51,2%

Pero la superficie dedicada a cultivos que no fueran soja se redujo 17,8%

De esto se trata cuando se habla de “sojización”. (y esto sin considerar la superficie que dejó de dedicarse a la ganadería

Cada vez mayor superficie cultivada se dedica a la soja

Gran parte de la expansión agrícola de las últimas décadas fue a parar al cultivo de soja en detrimento de otros cultivos y actividades agropecuarias.

Es injusto que se hayan aumentado las retenciones después de que los productores hubieran decidido qué sembrar

Respuesta: FALSO

Durante 2007, el precio internacional de la soja era de U$S 317,3 la tonelada (*)

Las retenciones eran del 35%

Entonces, el precio de venta que se podía obtener descontadas las retenciones era de U$S 206,2 la tonelada

En Febrero de 2008 el precio internacional de la tonelada de soja había aumentado a U$S 508, un 60%

Las retenciones subieron a 40%, un aumento del 14,3%

El precio de venta descontadas las retenciones llega así a U$S 304,8 la tonelada: un aumento del 47%

Sin mover un dedo, y aún con el aumento de las retenciones, haber sembrado soja… fue un negoción!!!

De los U$S 190 que aumentó el precio de la soja, el 51,7% los gana el productor y el 48,3% corresponden al impuesto

Dada la escalada de precios de este último año, las retenciones suponen la captación de una parte la renta extraordinaria -obtenida por los productores sin que hicieran nada- y, a la vez, la regulación del shock de precios internacionales para reducir su impacto en Argentina.

En el “Campo” lo más importante son los chacareros y pequeños productores, lo de la “oligarquía terrateniente” es un mito

Respuesta: FALSO

Del total de las Explotaciones Agropecuarias de la Argentina, el 9,8% tienen más de 1.000 hectáres

Esas, concentran el 78% de toda la superficie agropecuaria

El resto de las Explotaciones Agropecuarias, que son el 90,2%, tienen una superficie menor a las 1.000 hectáreas

Esas tienen el resto del 22% de la superficie agropecuaria

Incluso más: los campos de menos de 100 hectáreas, son el 58% del total de las Explotaciones

Pero tienen nada más que el 2,8% de la tierra